Consultar el Oraculo

A la hora de consultar al oráculo se trata de establecer ante todo una pregunta…, uno adopta la posición de pregunta para que pueda recibir la respuesta. No se trata de seamos videntes, sino simples consultantes.  Existen diferentes maneras de consultar al I Ching, pero la más popular es la de lanzar unas monedas al aire. La disposición de las monedas da un valor numérico correspondientes a un valor matemático de cada hexagrama, que es el texto que se leerá.

Dado que es un texto poético la actitud debe ser por tanto también poética. Si lo que se espera es una respuesta prosaica y común al consultar al oraculo nos encontramos con una dificultad de interpretación. Hay que aceptar el planteamiento, y utilizar las respuestas como juicio a interpretar por la propia persona.

Curiosamente, en la práctica, todos sabemos cómo dialogar con el I Ching. Como, de algún modo, todos supieramos implícitamente qué tipo de relación tenemos que adoptar con algo tan misterioso como es un oráculo.